Tetona fuí siempre

Tetona fuí siempre! Y en esa edad delicada que es la adolescencia era un problema. Un problema por q mi cuerpo cambiaba, crecía muy rápido y era incómodo. Un problema por q pertenecía a la tribu de las bailarinas donde las líneas curvas son de los movimientos y posiciones, no las de tu cuerpo. Un problema por que la moda, mis amigas, mi familia, los medios, así me lo hacían sentir y yo lo creí. A los 18 años me operé y me hice una reducción, que porq mi espalda, que porque soy muy bajita, que para poder usar brasieres juveniles, camisetas, esqueletos, blusas, que para sentirme bien. Y así fue por un rato. Pero con el tiempo fuí volviendo a esa temida copa D pues igual fluctuaba de manera incesante de tamaños. Como un yoyo subía y bajaba de peso, tomando pepas, inyecciones, masajes, gimnasios, tratamientos endocrínos, cirugías, dietas, de proteínas, de malteadas, vegetarianas, ayúrvedicas, del tipo de sangre, mejor dicho. En 30 años de inconformidad constante con mi cuerpo hice de todo, menos vomitar. Nunca pude, porque si hubiera sido capaz también hubiera seguido por ese camino. Y lo mas triste es que nunca fue por mas de 10 kilos, los cuales llegando a mis 40 años logré por fin aceptar y entender que son parte de mi.

Así q para un viaje a New York regalé toda mi ropa, viajé con una maleta vacía y me fuí de compras a buscar prendas que fueran adecuadas para mi talla de cuerpo, ya que en Colombia ni una talla 12 era ubicable, ni mucho menos aceptable. Y eso si... ni hablar de la ropa interior! Esa sí es directamente imposible de conseguir!. Todo muy lindo. Pero todo en un tallaje demasiado chiquito...

Este evento cambió mi vida. Tuve una experiencia de "shopping" diferente donde encontré prendas que calzaban bien. Me sentía linda, no le tenia miedo al número, estaba segura, lo proyectaba, y esos 10 kilos se sentían bien. Esa copa D se sentía bien. Yo me sentía bien. Me demoré mas de 30 años en entender que la autoestima es parte fundamental del bienestar de una persona, y aunque son muchos los elementos que la componen,  la aceptación de nuestros cuerpos está entre ellos y la industria de la moda ha sido su mas terrible verdugo.

Descubrí el nicho del plus size de moda, a diferencia de la "ropa para gorditas" sin ningún cuidado por el diseño o el estilo. Un mundo donde era necesario atender a esa clienta excluida y maltratada años por la industria, y decidí que tenía que compartir esta epifanía con otras mujeres, especialmente en Latino América donde no había ninguna consciencia de esto. Porque si yo sufrí siendo una talla 12 no podía imaginarme lo que debía sentir una mujer talla 18 o más. Y somos tantas!.

Podemos ser visibles, sin vergüenza. Ser parte de una revolución, "pertenecer". No desde la tristeza y frustración, desde el odio hacia uno mismo. Sino desde la satisfacción, la felicidad, y el amor propio, con una necesidad básica como lo es la ropa interior.

Y así llega BCurvy.
Un vehículo hacia ese bienestar.